domingo, 29 de noviembre de 2020

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO: REFLEXIONES

 


Ha empezado el Adviento, un tiempo nuevo, una nueva oportunidad, para mirarnos por dentro, para mirar también hacia afuera.

Para hacernos cargo de lo propio, y también de lo de los demás, de lo que va bien, y de lo que va mal. Pero sobre todo para seguir buscando a Dios en la Vida, y en la Vida, descubrir a ese Dios hecho hermano, en los gestos, en las palabras en la sonrisa de Laura, de David, de Noa y de Marcos, también en la Ternura de Pablo, de Sara, de María, en los abrazos virtuales, y los acercamientos lejanos que estamos teniendo.

Vivimos tiempos complicados, pero Jesús Nacerá, que eso es la Navidad.

Nacerá en todos y cada uno de nosotros en la clase de las Hormigas, Abejas, Canguros, Koalas, Conejos, Flamencos, Pingüinos y en  todas las clases de primaria, ESO, Bachillerato… en resumen, en todos los rincones del mundo.

No podremos tener grandes cenas, pero celebraremos el amor y cariño que nos regala el nacimiento de Jesús, de un niño que nació en lo más pobre.

 El Señor viene, quiere que le esperemos y preparemos nuestra vida para que en ella pueda nacer.

En este Adviento el Señor nos pide que estemos atentos, que no dejemos pasar ninguna oportunidad. Que seamos luz para los demás.

En palabras de Javier Laoz:

”El Señor nacerá, sin grandes mesas y amargas ausencias

Pero con la presencia de un Dios que todo lo llenará

HABRÁ NAVIDAD, CANTAREMOS VILLANCICOS Y DIOS NACERÁ Y NOS TRAERÁ LIBERTAD.”